Casa Convento Almoraima

FUNDACIÓN CONVENTO PARA LOS MERCERDARIOS DESCALZOS

Una de las características de las casas nobiliarias a lo largo de los siglos XVI y XVII era la ayuda que prestaban a las órdenes religiosas, a veces a grupos que encabezaban movimientos reformadores, en la fundación de conventos e iglesias y en el mantenimiento de dichas instituciones.

Así lo hizo Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, condesa de Castellar, que entregó el convento en Sevilla a Fray Juan del Santísimo a finales de septiembre de 1603, fecha en la que toman posesión los Hermanos Mercedarios Descalzos del Monasterio de la Almoraima, según consta en uno de los cuadros que se conservan en el Convento. De hecho, en este lugar se funda esta Orden Religiosa.

El Convento de la Almoraima fue el primero de la Orden Reformada, que celebró su tricentenario en este enclave en el 2006, y gozó siempre de la protección de los condes de Castellar hasta que en 1839 fue expropiado por el Estado y Los Descalzos tuvieron que abandonarlo.

LA LLEGADA DEL DUCADO DE MEDINACELI

En 1861, El duque de Medinaceli gana el convento y las 16.000 hectáreas de La Almoraima en un pleito con la Hacienda Pública. Castellar se puso de moda en la corte.
 
El duque de Medinaceli convirtió la finca en uno de los más selectos cotos de caza del país. Nobles, acuadalados financieros y militares de prestigio se dan cita bajo invitación en los lujosos salones de la Casa Convento para participar en las monterías que se organizan cada año en los frondosos bosques del término.
 
Las reuniones de altos mandatarios políticos también estaban al orden del día. De hecho, muy asídua a este lugar era su Majestad la Reina Victoria Eugenia. Fueron las dehesas preferidas de la casa ducal. De ellas obtenían cada año cuantiosas rentas.

LA GUERRA CIVIL

En 1934, el gobierno de la II República entrega las tierras expropiadas al Ayuntamiento para que éste las ponga en explotación. Hubo un intento de cooperativismo colectivo campesino en 1936 que resultó un fracaso.

En el transcurso de la Guerra Civil, y una vez Castellar en manos del Ejercito Nacional, el gobierno de Burgos ordena la devolución de la finca a sus antiguos dueños.

Las monjas adoratrices convirtieron la residencia de verano en un hospital para heridos y prisioneros de guerra mientras que duró la contienda y tiempo posterior bajo la aceptación del Ducado de Medinaceli.

CREACIÓN CORCHERA ALMORAIMA, EL PASO DE RUMASA Y ESTADO ACTUAL

En 1945 se crea la empresa corchera La Almoraima y después de años de bonanza, llegó el declive de la misma y, tras declararse ruinosa el último heredero pone en venta el grueso de las 16.000 hectáreas con castillo incluido.

En 1972 el rico lote es adquirido por la Empresa Rumasa. En la actualidad, tras una nueva y sonada expropiación por parte del gobierno en 1983, la finca y la Casa Convento con sus obras de arte pasan a formar parte del Patrimonio del Estado.

Hoy, el Convento se ha convertido en una especie de parador que ofrece a los turistas y visitantes un paisaje de bosques exuberantes, caza mayor y el estar alojados en las habitaciones que un día fueron residencia de los Condes de Castellar.