Recogidos 200 kilos de alimentos Día de la Bicicleta

Castellar vuelve a demostrar que sabe ayudar a los vecinos en dificultades. 203 ciclistas llenaron la despensa de las familias en apuros con su participación en el Día de la Bicicleta organizado por el Ayuntamiento, la asociación ciclista MTB Castellar y la coordinadora antidroga Camina donde sólo hubo dos requisitos para participar: tener ganas de pasar un rato agradable sobre dos ruedas (o cuatro para los más pequeños) y aportar alimentos no perecederos a cambio de 18 kilómetros de ruta dominical. Para ver imágenes Pinchar Aquí. 

Pese a que la mañana amenazaba lluvia y el cielo se tornaba plomizo a ratos sobre la plaza Andalucía, Siri, la voz enlatada de un teléfono de última generación a la que se puede preguntar de todo, respondió que iba a hacer un día agradable. Y no se equivocó.

A las once de la mañana, los vecinos de Castellar y visitantes desplazados desde zonas cercanas, como San Martín del Tesorillo o la Estación de San Roque, ya habían dejado su contribución y calentaban los músculos antes de afrontar el paseo. El arranque dejó imágenes entrañables que, pese a lo tópico, se repiten una y otra vez en este tipo de concentraciones: desde el ciclista que podría ir al tour por el nivel de su ciclo a las familias con hijos en el transportín. Partieron a la par encaminando sus pedaladas hacia la avenida de Las Adelfas; de ahí hasta la carretera local rumbo al carril del canal, una zona llana y sin tráfico que tardaron en recorrer casi dos horas.

"Hay muchas familias que lo están pasando realmente mal. Esta ayuda es muy positiva, además de fomentar el deporte y la salud", valoró Francisco Mena, presidente de Camina. En total, la jornada se saldó con 200 kilos de alimentos que Cáritas distribuirá entre las familias chisparreras que, por mor de la maldita crisis, ya no pueden hacer un agujero más al cinturón. Legumbres y pasta, azúcar o patatas forman parte algunos de los víveres que hoy lunes harán que la semana no empiece tan cuesta arriba. Unos 25 hogares recurren a esta entidad vinculada a la Iglesia para abastecerse de lo más básico y otras 17 también están siendo asistidas por el fondo social de La Boyal pagando facturas de electricidad o agua con dinero del común de los vecinos. Tiempos difíciles que requieren soluciones ingeniosas para incrementar la solidaridad innata.

Las agujas rozaban la una de la tarde cuando la marea humana hizo aparición. De vuelta, tras un refresco para reponer líquidos, la fiesta junto al templete sirvió para cerrar la mañana con música y el sorteo de una bicicleta de montaña. A quien le tocara, no tiene excusas para faltar a la próxima cita.